Los juguetes también enseñan: de la ilusión al guion de género

Para la temporada navideña de 1557–1558, el duque Albrecht V de Baviera mandó a construir una casa en miniatura para su hija. No es solo un juguete, es una maqueta exacta del hogar ideal, con cada habitación equipada, la vajilla ordenada, la servidumbre en miniatura, las alfombras, las cortinas. La niña observa. Aprende dónde va cada cosa, quién sirve la comida, quién se sienta a la cabecera de la mesa, quién limpia, quién manda. Esa casa no solo entretiene, sino que también enseña el guion que esa cultura espera que ella represente cuando sea adulta.
Durante mucho tiempo, los juguetes funcionaron así. Las cocinas de juguete y los bebés de plástico eran un ensayo de la maternidad y del trabajo doméstico, mientras que los soldaditos, los caballos, las armas de madera o los trenes en miniatura eran un entrenamiento simbólico para la guerra, el trabajo técnico y el espacio público. Incluso algunos juegos de mesa repartían silenciosamente roles, marcando quién decide, quién obedece, quién arriesga y quién espera. El juguete copiaba el mundo tal como estaba organizado y lo colocaba en manos de los niños y las niñas para que fueran aprendiendo y ensayando su lugar en la sociedad.
Hoy el paisaje ha cambiado, hay robots, videojuegos, tabletas, muñecas que hablan varios idiomas. No obstante, si uno se detiene frente a los estantes de una tienda de juguetes en la antesala de Reyes, el mensaje de fondo sigue siendo sorprendentemente parecido: hay juguetes para ellos y juguetes para ellas.
Casi cinco siglos después de aquellas navidades en Baviera, en Reyes de 2026, todavía es frecuente que a muchas niñas se les regale casas de muñecas, cochecitos de bebé, cocinas, sets de maquillaje y cuentos de princesas; mientras que muchos niños reciben coches de carrera, herramientas, bloques de construcción, superhéroes, pistolas de mentira o pelotas. El guion cultural que se repite una y otra vez es sencillo: ella cuida, decora, acompaña, sostiene la casa; él actúa, resuelve, conduce, construye, protege.

Cuando ese mensaje se repite durante años, el cerebro hace el resto del trabajo: “Las mujeres tienen más paciencia para los niños”; “Los hombres manejan mejor las situaciones de riesgo”; “Un niño no juega con muñecas”… y así podríamos continuar. Los juguetes no son los únicos responsables de esto, por supuesto. Pero sí son una de las primeras “escuelas silenciosas” donde los niños y las niñas aprenden ese reparto de roles de género.
Lo que dice la evidencia científica
Algunos estudios recientes muestran que las preferencias por juguetes “de niños” y “de niñas” suelen ser claras y, con la edad, a menudo se vuelven más fuertes¹. Además, desde muy pequeños muchos niños aprenden que a su grupo “le toca” jugar con ciertas cosas, y esa presión puede hacer que eviten otros juguetes aunque también les interesen². Y esto no se queda en la infancia, ya que en estudios que siguen a los niños durante años, quienes jugaban de forma más “típica” de su género en preescolar, tendían después a interesarse por trabajos también más “típicos” de su género³.
En definitiva, la evidencia no nos dice que haya juguetes buenos y malos, ni que tengamos que regalar solo juguetes del género opuesto o una colección perfecta de juguetes neutros. Lo que señalan las investigaciones y las guías especializadas es algo más simple: mirar la cesta de juguetes con un poco más de atención.
No se trata de suprimir lo que ya hay, sino de ampliar la propuesta para que niñas y niños tengan acceso a todo tipo de experiencias a través de sus juguetes: de cuidado y también de exploración, de creatividad pero también de lógica, de hogar y de mundo exterior.
Créditos
Consultoría: LA IMPRENTA LAB.
Research Consultant: PhD. Joaquín Ungaretti
1. Davis JTM, Hines M. How large are gender differences in toy preferences? A systematic review and meta-analysis of toy preference research. Arch Sex Behav. 2020;49(2):373-394. https://doi.org/10.1007/s10508-019-01624-7
2. King RA, Scott KE, Renno MP, Shutts K. Counterstereotyping can change children’s thinking about boys’ and girls’ toy preferences. J Exp Child Psychol. 2020;191:104753. https://doi.org/10.1016/j.jecp.2019.104753
3. Kung KTF. Preschool gender-typed play behavior predicts adolescent gender-typed occupational interests: A 10-year longitudinal study. Arch Sex Behav. 2021;50(3):843-851. https://doi.org/10.1007/s10508-021-01976-z












